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3 d’oct. 2016

Tu viejo ordenador, convertido en pecera o barbacoa


http://tlife.guru/hogar/como-reciclar-reutilizar-viejo-ordenador/?rel=mas


ECOLOGÍA

Tu viejo ordenador, convertido en pecera o barbacoa

Cómo reciclar y reutilizar tu viejo ordenador
Gato acomodándose dentro de un antiguo ordenador Apple.
Siempre nos da pena tirar cosas, sobre todo las que nos han proporcionado momentos inolvidables como aquel viejo ordenador que metimos en el armario, pensando quizás que algún día lo volveríamos a usar. Pues ha llegado el momento, aunque no tanto de encenderlo y ponernos a cargar el Doom o elDuke Nukem para volver a echar una partidita, sino para sacarle algunas piezas y reciclarlas en otros menesteres más provechosos. Iniciamos el despiece…

LA PANTALLA

Adorabas aquel Apple G3 iMac, con ese diseño colorista, único, con la CPU integrada dentro de la pantalla. La pena es que dentro del armario no luce, así que convirtámoslo en un acuario. Esta es la idea que debió de tener el estadounidense Jake Harms cuando ideó su iMacquarium, un kit de pecera que viene acompañado de un vídeo para desmontar las piezas del iMac y convertirlo paso a paso en un acuario de 11 litros de lo más pintón. En la web de Harms puedes comprar el kit y ver otras ideas de reciclaje de ordenadores.
Si no tienes peces pero tienes un gato, también puedes hacerle su casita con el iMac. Aquí verás cómo hacerlo.

EL DISCO DURO

Con esta pieza se pueden hacer cosas muy interesantes, desde usarlo en una bomba de agua caseraconvertirlo en un altavoz y hasta fabricar motos en miniatura.

EL TECLADO

Todas esas teclas tenían que tener una finalidad decorativa, tan solo tienes que darle rienda suelta a la imaginación y comenzar a crear. Llaveros, bolsos, collares, marcos de fotos, camisetas… esas pequeñas teclas pueden dar mucho de sí. Aquí tienes algunas ideas.

EL RATÓN

Solo tienes que darte una vuelta por la Red para comprender que este pequeño periférico informático puede tener una segunda vida. He visto cinturones, soporte del cepillo de dientes, esculturas y hasta una luz para la bicicleta.

LA CPU

Si eres apañado con la informática con cuatro nociones puedes aprovechar todavía la CPU completa del ordenador. Con ella se puede hacer un servidor para backups, o parauna red local de ordenadores o incluso un sistema multimedia para el salón de tu casa. En la web de Xataka Home nos muestran cómo hacerlo.

EL VENTILADOR

El ventilador interno para refrigerar la CPU consume tan poca energía que puede tener muchas aplicaciones. Una de ellas es para la fabricación de un aparato de aire acondicionado casero, que además sale baratísimo. Mira el vídeo si quieres aprender a hacerlo.

LOS ALTAVOCES

Los altavoces integrados en el ordenador pueden tener un segundo uso, o bien fabricándoles una caja amplificadora con madera, cartón o plástico y simplemente conectándolos, o bien volviendo a darle uso a aquellos altavoces externos que teníamos antes. Para esto último tenemos la opción de convertirlo en altavoces bluetooth con un dispositivo llamado The Vamp que se conecta a cualquier bafle por muy antiguo que sea y lo transforma en inalámbrico.

Y HASTA LA CARCASA

Aunque le hayamos sacado todas las piezas no hace falta que tires la caja del ordenador, ya que aún puede tener algunos usos, como por ejemplo de barbacoa.

DÓNALO O RECÍCLALO

Si al final no te apañas para hacer nada de esto lo mejor que puedes hacer es donar tu ordenador. Te sorprendería la de usos que muchas ONG pueden hacer con ellos a través de diversos proyectos en países en desarrollo. En la web Planeta Futuro puedes encontrar algunos delos usos que aún puede tener tu ordenador en iniciativas como estas.
De todas formas, si el ordenador está muy dañado y ya no sirve para nada, pues a reciclar. Eso sí, siempre en el punto limpio, nunca directamente a la basura, ya que tiene componentes que pueden dañar el medio ambiente. Aquí tienes una web donde localizartu punto limpio más cercano.

8 de set. 2016

Solo uno de cada cuatro móviles se reciclan en España

http://economia.elpais.com/economia/2016/09/06/actualidad/1473185089_315246.html



Un juego: eche un vistazo a su cocina y compruebe cuántos aparatos no son eléctricos. Quizá se salve ese exprimidor manual, sí, o quizá ese mortero de madera. Lo demás tendrá cables, enchufes, resistencias, circuitos. También el móvil u ordenador desde el que está leyendo estas líneas. Son objetos con una existencia limitada, cada vez menos longevos y más perecederos. Cualquiergadget se nos queda viejo en cuestión de meses y corremos a renovarlo a la velocidad de la luz. Solo en España cada ciudadano produce 18 kilos de basura electrónica al año. Como si cada uno de nosotros se acercase al contenedor por su cumpleaños y dejase caer en él 180 smartphones.


El río de chatarra crece tres veces más rápido que las otras partidas de residuos. Las causas: el vertiginoso consumo de productos electrónicos y el reciclaje incontrolado de los aparatos desterrados. Según los últimos datos de Eurostat, en 2012 se pusieron en el mercado 574.000 toneladas de productos electrónicos en España. Las gestoras nacionales de estos residuos, sin embargo, estiman que en 2015 se comercializaron cerca de un millón y medio de estos aparatos. Casi el triple que hace tres años.
"Cada vez es más caro y difícil extraer metales de la tierra. Los residuos electrónicos son como el jamón. Hay que coger lo valioso de manera controlada para ahorrar recursos y no perjudicar al medio ambiente", señala Andrés Martínez, director general de Ecotic, gestora de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Por los canales regulados, a los que llega lo depositado en puntos limpios o contenedores específicos, circularon más de 400.000 toneladas de basura el año pasado. Es decir, se reciclaron uno de cada cuatro aparatos, cifra por debajo del 35% de la media comunitaria, en datos de Eurostat.


"Incluso algunos electrodomésticos acaban en una cuneta, o en en el fondo de un río", dice irónico Gonzalo Torralbo, secretario general de Recyclia, fundación que engloba varios gestores que abarcan todo el espectro de residuos electrónicos, como por ejemplo Tragamóvil (móviles) o Ecolum (lámparas). Los sistemas paralelos para desahacerse de estos residuos abarcan el millón de toneladas de basura restante, que se reparte entre los desguaces no homologados (talleres sin certificación adecuada), y el robo y la exportación de piezas. Este mercado ilícito provocó en 2015 un agujero económico de entre 800 y 1.700 millones de euros en España. Estos residuos, además, escapan de cualquier contabilidad.


¿QUÉ SE CONSIDERA UN RESIDUO ELECTRÓNICO EN ESPAÑA?


Los residuos electrónicos y eléctricos (RAEE) se clasifican en España en siete grupos ordenados de mayor a menor peligrosidad, como explica el Gonzalo Torralbo, el secretario general de Recyclia. También se consideran cuáles son para uso industrial y cuáles para uso doméstico. Son estos:
  • Grandes aparatos que intercambian temperatura: una nevera.
  • Grandes aparatos que no intercambian temperatura: una lavadora.
  • Pantallas.
  • Lámparas.
  • Pequeños aparatos: un secador, una licuadora.
  • Pequeños aparatos de telecomunicación e informática: un móvil.
  • Paneles fotovoltaicos.

El 70% de los aparatos electrónicos puestos en el mercado en España son "de los grandes", dice Torralbo: "Lavadoras, lavavajillas y frigoríficos, en su mayoría". Son también los más peligrosos a la hora de desmantelarlos. Contienen sustancias muy nocivas, como el fósforo o los gases CFC, que se volverán inocuas si se tratan de forma adecuada. Otras, como el plástico o el vidrio plomado, se valorizarán. "Las administraciones se tienen que responsabilizar. No podemos seguir despreciando las materias primas que hay en los residuos porque seguiremos dependiendo de terceros países."Europa es un productor y consumidor gigante", apostilla.
Los fabricantes tienen una meta a la que llegar: reciclar al menos el 45% de media de los aparatos comercializados en los tres años anteriores. Según Torralbo, estamos en los cuatro kilos por habitante. Un escaso 25% si tenemos en cuenta que consumimos 18 kilos al año.

Un problema universal

Hasta 60 elementos de la tabla periódica se pueden hallar en un aparato electrónico complejo. Entre ellos, algunos muy preciados: en 50.000 teléfonos hay contenidos un kilo de oro y diez de plata, convertibles en el mercado en unos 40.000 euros. La organización prevé que en 2017 se alcancen las 65,4 millones de toneladas, un 56% que la cantidad estimada hace apenas dos años.
Lo más probable es que un teléfono desechado no se recicle correctamente y acabe deconstruido en un vertedero. La ONU estima en un informe que menos de dos de cada diez aparatos fabricados en los países desarrollados se recupera de forma controlada. El 80% restante se destina a circuitos secundarios e ilegales ubicados en China —en Guiyu, provincia de Cantón, hay más de 100.000 personas empleadas en este negocio— y otros países africanos como Ghana, donde se emplaza el tristemente célebre vertedero de Agbogbloshie, uno de los lugares más tóxicos del mundo. Casi un tercio de los 42 millones de toneladas de basura electrónica que corren por el planeta se generan en dos naciones: Estados Unidos y China.


Si todos estos aparatos estropeados obtuvieran un tratamiento adecuado conformarían una valiosísima mina urbana de recursos. En un año, de ella se extraerían (y ahorrarían) unos 16 millones de toneladas de hierro, 1,9 de cobre y 300 de oro, por ejemplo, además de notables cantidades de plata, aluminio y paladio. Todos los metales salvados equivaldrían a unos 52.000 millones de dólares, más o menos lo que vale la empresa de transporte Uber. Sin embargo, en el mercado subterráneo de la electrónica se mueve ya más dinero que en el negocio de la droga, según un aclamado documental de Cosima Dannoritzer.
El reverso de la mina urbana es la mina tóxica. Prácticas primitivas como los baños en ácido, la quema de cables y el almacenamiento de metales nocivos,según un informe de The Lancet elaborado por expertos de la OMS, dejan un reguero de enfermedad en los poblados donde se llevan a cabo. Entre ellas: obesidad crónica, diabetes, hipertensión, cáncer de pulmón, alteraciones en la función tiroidea o malformaciones en los recién nacidos. Una lista que contribuye a las más de siete millones de muertes al año relacionadas con la contaminación atmosférica que estima la organización.